Bolivia atraviesa una de sus crisis monetarias más complejas en décadas. Los bancos limitan el acceso a divisas, imponen cupos para transferencias internacionales y, en muchos casos, ya no entregan dólares físicos ni permiten retiros de cuentas en moneda extranjera. En este escenario, miles de bolivianos han encontrado en la tecnología blockchain un salvavidas, usando stablecoins respaldadas en dólares para resguardar sus ahorros, enviar pagos al exterior y sortear el colapso del sistema bancario local. Pero la blockchain no solo permite mover dinero: también ha dado origen a un ecosistema financiero completamente nuevo, abierto, global y sin intermediarios, conocido como DeFi (Decentralized Finance) o finanzas descentralizadas. Este paradigma sería clave para ofrecer a los bolivianos una alternativa real a un sistema bancario que ya no cumple su función.
Qué es DeFi y cómo funciona
DeFi es el conjunto de servicios financieros construidos sobre blockchain que funcionan sin bancos, corredores ni instituciones tradicionales. Las operaciones se realizan mediante contratos inteligentes (smart contracts) que ejecutan automáticamente préstamos, intercambios, depósitos, inversiones y otros servicios, con reglas codificadas que no dependen de la voluntad de una entidad central. Esto permite acceder, desde cualquier parte del mundo y con solo un celular e internet, a productos como:
- cuentas de ahorro en stablecoins con intereses superiores a los bancarios
- préstamos y créditos colateralizados
- intercambios de divisas sin intermediarios
- fondos de inversión y derivados tokenizados
- seguros descentralizados y productos estructurados
Todo esto sin papeleo, sin cupos y disponible 24/7, lo que contrasta con la lentitud y las restricciones del sistema bancario boliviano.
Por qué DeFi es especialmente útil en Bolivia
Para los bolivianos, DeFi no es solo una novedad tecnológica; es una vía directa de acceso al sistema financiero global en un país donde
no hay dólares disponibles en los bancos,
el tipo de cambio oficial está distorsionado,
los trámites bancarios para mover dinero dentro of fuera del país son lentos, caros y poco confiables
y una infraestructura para hacer inversiones es prácticamente inexistente.
Con DeFi, cualquier boliviano puede
ahorrar en dólares digitales (stablecoins) protegidos de la inflación local,
invertir en productos de alto rendimiento que antes estaban reservados para grandes capitales,
acceder a créditos internacionales sin depender de bancos que hoy no prestan,
y mover su dinero libremente entre países sin cupos, esperas ni comisiones ocultas.
Esto representa una democratización del acceso financiero que puede otorgar a los bolivianos el control sobre su propio capital.
PrismaPay: llevando DeFi a Bolivia
Consciente de este escenario, PrismaPay, que ya brilla en Bolivia por sus servicios de transferencias cross-border, está por lanzar una línea de productos DeFi especialmente diseñada para usuarios bolivianos, integrada a su infraestructura de pagos blockchain ya en funcionamiento. Con estas nuevas herramientas, cualquier usuario podrá:
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abrir cuentas de inversión seguras en stablecoins u otras criptomonedas, con rendimientos superiores a los del sistema bancario tradicional;
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acceder a productos de staking--una forma de generar ingresos pasivos y a la vez apoyar la red blockchain--, préstamos y fondos descentralizados con unos pocos clics, sin necesidad de conocimientos técnicos;
+recibir consultoría financiera especializada en tecnología blockchain.
Además, todas las inversiones estarán custodiadas de manera profesional con tecnología de nivel institucional (Fireblocks, para que los usuarios no tengan que asumir el riesgo de manejar sus propias claves privadas.
Una nueva puerta al sistema financiero global
DeFi ofrece a Bolivia lo que el sistema financiero tradicional ya no puede ofrecerle: acceso directo, sin fricciones y sin discriminación al capital global. Con DeFi, un estudiante puede ahorrar en dólares digitales, un pequeño empresario puede invertir sus excedentes en productos de rendimiento alto, y un importador puede obtener liquidez sin tener que rogarle a un banco que ya no tiene dólares que prestar. Con el lanzamiento de sus nuevos productos DeFi, PrismaPay se perfila como el puente que conectará a los bolivianos con el sistema financiero global, devolviendo a ciudadanos y empresas el acceso al capital, la libertad de movimiento y las oportunidades de crecimiento que hoy parecen fuera de su alcance.
Christian White