Intro
Enviar dinero al exterior desde Bolivia se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para personas y empresas. En teoría, los bancos deberían ofrecer soluciones rápidas y seguras, pero en la práctica la experiencia es lenta, cara y limitada. A esto se suma la falta de divisas que enfrentan las entidades financieras del país, lo que hace que en muchos casos sea casi imposible concretar una transferencia internacional a través del sistema bancario tradicional.
Frente a este panorama, surgen alternativas digitales más eficientes que eliminan muchos de los obstáculos habituales. En este artículo analizaremos las dificultades del sistema actual, los costos ocultos que enfrentan los usuarios, y cómo plataformas modernas están cambiando la forma de enviar dinero al exterior desde Bolivia.
El sistema SWIFT: una red lenta e ineficiente
El sistema SWIFT ha sido el estándar global durante décadas para enviar dinero de un país a otro. Sin embargo, está lejos de ser eficiente. Cada transferencia puede pasar por múltiples intermediarios —desde bancos corresponsales, tanto del banco emisor como del banco receptor, a entidades reguladoras y verificadores— que ralentizan el proceso. Esto significa que un envío suele tardar varios días hábiles en completarse a pesar de la simpleza del servicio requerido, por lo que, en pleno siglo XXI, este método se siente obsoleto.
Además, durante el proceso de la transacción, obtener información sobre el estado de los fondos enviados es todo un trámite: se debe llenar un formulario para que un banco inicie una cadena de consultas interbancarias y esperar una respuesta que tardará quién sabe cuánto. Solo queda imaginar lo complicado que es resolver la transacción si algo sale mal…
Comisiones bancarias altísimas
Más allá de la lentitud, uno de los mayores problemas es el alto costo, compuesto de la comisión y el tipo de cambio impuesto por el banco. Los bancos bolivianos suelen cobrar entre 2% y 7% de comisión, encima de su ganancia en el tipo de cambio–que desde un inicio es mayor al del dólar paralelo. A eso se le debe sumar la comisión de cada banco en la cadena de envío, cada cual tomando su pedacito del pastel. Y al final, el receptor podría recibir menos de lo esperado, ya que el banco receptor puede cobrar una comisión de recepción que no figura dentro del sistema SWIFT.
El viacrucis en la sucursal: colas y listas de espera
A esto se suma la experiencia presencial. Para realizar un giro internacional en un banco boliviano, normalmente hay que hacer largas colas, esperar turno, llenar formularios extensos y someterse a múltiples verificaciones.
Peor aún: incluso después de pasar por todo ese proceso, no siempre es posible acceder al monto completo que uno desea transferir. Los bancos imponen límites estrictos de volumen por lo que en ocasiones el cliente debe esperar semanas o meses para poder enviar el dinero que necesita.
Una coyuntura agravante: falta de fondos en los bancos
La situación actual de la banca boliviana agrava aún más el panorama. Muchos bancos simplemente no tienen la liquidez necesaria para ejecutar envíos al exterior. En otras palabras: aunque el cliente tenga dinero en su cuenta, la entidad no siempre puede convertirlo y transferirlo en dólares u otras divisas.
Esto convierte el proceso en una lotería: no basta con tener fondos, también hay que esperar que el banco tenga disponibilidad.
Una alternativa moderna: transferencia vía criptomonedas
Frente a tantas trabas, plataformas como PrismaPay.net ofrecen una solución real y moderna–innovación de punta que se impone sobre las desmañas de antaño. Su propuesta se centra en bajar costos, incrementar rapidez y quitar restricciones por medio del uso de la tecnología blockchain. Es decir, en vez de valerse principalmente del sistema bancario, utilizan una red dinámica de servidores que trabajan las veinticuatro horas del día acorde a un estricto protocolo de seguridad digital. Los beneficios son formidables:
Comisiones más bajas: Las tarifas son claras y competitivas: 3% o menos, dependiendo del volumen. A diferencia de los bancos, aquí no existen cargos ocultos disfrazados en el tipo de cambio.
Velocidad: Mientras un banco puede tardar entre 3 y 7 días hábiles en concretar una transferencia, en PrismaPay el dinero puede llegar en tan solo una hora.
Sin límites ni listas de espera: No importa el monto: con PrismaPay no hay restricciones ni cupos mensuales. Tampoco existen listas de espera. El usuario puede enviar el dinero que necesita, cuando lo necesita.
Simplicidad: Abrir una cuenta es mucho más fácil que hacerlo en un banco tradicional. El proceso es digital, sin trámites interminables ni colas en ventanilla.
Transparencia: Cada transferencia se puede seguir en tiempo real, lo que brinda tranquilidad y seguridad al usuario.
Comparación directa: bancos vs. PrismaPay
| Aspecto | Bancos tradicionales | PrismaPay |
|---|---|---|
| Tiempo de envío | 3-7 días hábiles | Desde 1 hora |
| Comisiones | 2%-7% (tipo de cambio paralelo) | ≤3% según volumen |
| Disponibilidad de fondos | Limitada, con lista de espera | Ilimitada |
| Apertura de cuenta | Lenta y burocrática | Simple y digital |
| Seguimiento de transfer. | Parcial o inexistente | En tiempo real |
Conclusión
Enviar dinero al exterior desde Bolivia a través de los bancos es un proceso lento, caro e incierto. El sistema SWIFT, con sus múltiples intermediarios, multiplica los costos y los tiempos. Las comisiones ocultas en el tipo de cambio castigan a los usuarios, y las restricciones de volumen, sumadas a la falta de liquidez de los bancos, hacen que la experiencia sea frustrante.
En contraste, plataformas digitales como PrismaPay.net representan una alternativa real: rápida, transparente y sin límites. Con menores costos, transferencias que se concretan en una hora y seguimiento en tiempo real, el envío de dinero a través de PrismaPay se posiciona como la opción más eficiente para quienes necesitan enviar dinero fuera del país.
Si enviar dinero al exterior desde Bolivia era antes un laberinto, hoy la salida está clara: la tecnología ya abrió la puerta, solo queda salir andando.
Roberto Meruvia