En un contexto como el de Bolivia y gran parte de América Latina —marcado por inflación, crisis monetaria y restricciones cambiarias—, las criptos son cada vez más atractivas como refugio de valor, oportunidad de inversión y método de transferencia. Sin embargo, para aprovechar sus beneficios, la seguridad debe estar en el centro de cualquier decisión.
El universo de las criptomonedas ofrece grandes oportunidades, pero también riesgos reales. En foros online y grupos de Telegram o WhatsApp abundan historias de personas que invirtieron en “la nueva moneda milagrosa” y terminaron perdiendo todo en cuestión de semanas. También están los relatos de usuarios que olvidaron sus claves privadas o enviaron fondos a direcciones equivocadas y vieron cómo sus ahorros quedaron atrapados en el limbo digital para siempre.
En este artículo vamos a explorar los principales riesgos y cómo mitigarlos, explicar por qué los stablecoins son una opción segura y ver cómo empresas fintech como PrismaPay.net ofrecen soluciones eficientes y de confianza para mover dinero internacionalmente.
El riesgo de monedas desconocidas y los esquemas pump and dump
El mundo cripto es extremadamente dinámico, presentando centenares de nuevos proyectos a diario. Algunas monedas surgen con tecnología interesante, pero muchas otras nacen únicamente con fines especulativos. Los famosos esquemas de bombeo y descarga (pump and dump) funcionan así: un grupo de inversores manipula el precio de una moneda poco conocida, lo “infla” (pump) generando expectativa en redes sociales, y luego vende todo de golpe, haciendo caer el precio en picada (dump).
El resultado es siempre el mismo: quienes entraron tarde pierden la mayor parte de su inversión. Este tipo de dinámicas convierte a muchas altcoins (monedas alternativas) en apuestas peligrosas, comparables más a juegos de azar que a inversiones seguras.
El contraste: otras monedas vs. los stablecoins
En contraposición, existen los stablecoins, monedas diseñadas para mantener un valor estable. Éstas califican como tokens, al ser representaciones de activos que funcionan sobre la blockchain pero que no son la moneda nativa (criptomoneda) del blockchain. Los stablecoins más importantes, USDT y USDC están atados al dólar estadounidense en una proporción 1:1.
¿Cómo funcionan los stablecoins?
El funcionamiento de los stablecoins es bastante intuitivo, valiéndose de las siguientes características básicas:
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Respaldo: están respaldados por activos en dólares (efectivo, bonos del Tesoro, etc.).
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Mecanismo de paridad: los emisores se comprometen a redimir cada token por un dólar real.
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Liquidez global: funcionan en múltiples blockchains, lo que permite transferencias rápidas y baratas en cualquier parte del mundo.
Mientras Bitcoin o Ethereum, referentes de valor entre criptomonedas, pueden fluctuar 10% en un solo día, USDT o USDC mantienen un valor estable. Para alguien en Bolivia que busca proteger sus ahorros frente a la inflación o enviar dinero al exterior sin sorpresas, los stablecoins son una opción mucho más segura y predecible.
Paralelamente, son un método de pago muy práctico ya que es mucho más fácil saber el precio de un bien en USDT que en Bitcoin, por ejemplo.
El riesgo de manejar wallets uno mismo
Aunque los stablecoins resaltan por su seguridad como activos, el modo de custodia de dichos activos no deja de ser crucial
Muchos usuarios guardan sus criptos en billeteras personales (wallets) donde ellos mismos controlan las claves privadas. El problema es que perder la clave equivale a perder el dinero para siempre. No hay “botón de recuperar contraseña” ni soporte técnico que pueda ayudarte. De la misma manera, un envío de fondos a una dirección equivocada igual resultará en una pérdida irreversible. Además, un descuido con tu computadora o celular puede exponer tu wallet a hackeos o malware.
Este nivel de responsabilidad puede resultar abrumador para alguien que recién empieza en el mundo cripto.
Empresas fintech que ofrecen custodia segura
Aquí entran en juego las fintech, como PrismaPay.net, que combinan la innovación de las criptos con la seguridad de sistemas financieros modernos.
PrismaPay se especializa en el uso de USDC, uno de los stablecoins más confiables del mercado, para administrar transferencias internacionales. El cliente deposita dinero fíat (por ejemplo, bolivianos), PrismaPay lo convierte en USDC, lo transfiere al país de destino y lo desembolsa en la moneda local (dólares, euros, pesos, etc.), todo de forma transparente y segura.
Alianzas con líderes en seguridad: Fireblocks, Bridge y Sphere
Es importante recalcar que no todas las empresas o aplicaciones son igual de seguras. De hecho, plataformas que centralizan el manejo de billeteras representan un riesgo parecido al de los bancos, ya que pueden ser hackeadas o quebrar, comprometiendo los activos que custodian. Sin embargo, PrismaPay es diferente.
Para garantizar esta seguridad, PrismaPay no actúa solo. Tiene convenios con algunas de las empresas más prestigiosas en almacenaje y transferencia de criptos:
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Fireblocks: plataforma global usada por bancos, exchanges y fondos de inversión para asegurar la custodia de activos digitales.
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Bridge y Sphere: compañías que ofrecen soluciones de infraestructura para transferencias cripto rápidas y seguras.
Estas alianzas colocan a PrismaPay en el más alto nivel de instituciones financieras en cuanto a seguridad.
Fireblocks y el sistema multi-party computation (MPC)
Uno de los pilares de la seguridad de PrismaPay es el uso de la tecnología multi-party computation (MPC) de Fireblocks.
¿Qué es MPC?
En lugar de tener una sola clave privada que protege los fondos (y que puede perderse o ser robada), el MPC divide esa clave en múltiples fragmentos que nunca se unen en un solo lugar. Cada fragmento se distribuye entre distintos servidores y dispositivos, y solo funcionan juntos para firmar una transacción.
Esto significa que:
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No hay un único punto vulnerable que un hacker pueda atacar.
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Incluso si un dispositivo es comprometido, no es suficiente para acceder a los fondos.
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La seguridad se multiplica sin sacrificar la velocidad ni la eficiencia.
En otras palabras, Fireblocks y su MPC ofrecen una seguridad extra-blindada, ya que un
PrismaPay: seguridad, eficiencia y bajo costo
En un contexto como el boliviano, donde enviar dinero al exterior a través de bancos tradicionales es lento, caro y a veces imposible, PrismaPay se presenta como una alternativa clara:
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Seguridad: gracias a la custodia profesional y la tecnología MPC de Fireblocks.
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Eficiencia: las transferencias se pueden completar en tan solo 1 hora, mientras que los bancos tardan entre 3 y 7 días hábiles.
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Bajo costo: las comisiones son de 3% o menos, mucho más bajas que las que imponen los bancos encima del cambio paralelo
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Accesibilidad: no hay límites de monto ni listas de espera; cualquier importador puede enviar grandes sumas, o cualquier usuario particular puede enviar pequeñas cantidades sin trabas.
Esto convierte a PrismaPay en una opción atractiva tanto para empresarios que necesitan mandar dinero al exterior regularmente (por ejemplo, importadores), como para quienes recién empiezan a incursionar en el mundo de las criptos y buscan una forma práctica y de bajo riesgo de aprovecharlas.
Conclusión
El mundo cripto abre la puerta a nuevas oportunidades, pero también exige precaución. Invertir en monedas desconocidas o manejar wallets sin experiencia puede ser riesgoso. Los stablecoins, en cambio, ofrecen estabilidad y confianza, y con la ayuda de fintechs como PrismaPay.net, la seguridad llega a un nivel institucional.
Gracias a sus convenios con Fireblocks, Bridge y Sphere, y al uso del sistema multi-party computation, PrismaPay asegura que cada transferencia sea rápida, económica y prácticamente invulnerable a ataques.
En definitiva, la máxima seguridad en criptos no está en guardar claves en un cajón ni en confiar en monedas poco conocidas, sino en combinar activos sólidos como el USDC con infraestructuras de clase mundial. PrismaPay lo hace posible, brindando a los bolivianos y latinoamericanos una herramienta segura, eficiente y confiable para mover dinero en un mundo donde la estabilidad es cada vez más valiosa.
Christian White